Carina Sturla Laso

  Martes, 26 de Marzo de 2019

  12:30 - 13:30

   Santiago CESS, Concha y Toro 32C, Santiago

   Cooperación, Castigo y Altruismo

ABSTRACT

¿Cuándo los humanos castigamos a un free-rider, lo hacemos como una medida ejemplificadora, o simplemente por una reacción emocional de venganza? Neurobiológicamente, sabemos que el castigo en respuesta a un comportamiento injusto activa áreas cerebrales relacionadas tanto con emociones (ínsula anterior; IA) como con imposición de normas (corteza prefrontal dorsolateral; CPFDL). En este trabajo, hipotetizamos que lo que motiva el castigo es su función ejemplificadora, a lo que le subyace una mayor activación de la CPFDL que de la IA. Utilizaremos experimentos de laboratorio, en el cual 72 sujetos jugarán el Dilema del prisionero con tratamiento Perfect strangerrepetido y posibilidad de castigo. Treinta de ellos jugarán mientras su actividad cerebral es registrada mediante resonancia magnética funcional. En un tratamiento, el castigo infligido por los sujetos experimentales será notificado inmediatamente a los free-riders (castigo ejemplificador). En el segundo, el castigo infligido será notificado a los free-riderssolo al terminar todas las rondas del juego, por lo que la motivación del castigo no es la de influir en la conducta del free-rider (castigo como venganza). Con esto, esperamos esclarecer qué procesos neurocognitivos están a la base de la conducta de castigo, uno de los sustentos de la cooperación social.