2 – Consideraciones adicionales para experimentos de campo

 

2.1 – Riesgos y beneficios

Se solicita especialmente a los investigadores sopesar los beneficios, riesgos y daños a los participantes en los experimentos de campo. El principio básico debe ser maximizar los posibles beneficios y minimizar los posibles daños. Los riesgos deben ser reducidos a aquellos que sean necesarios para alcanzar los objetivos de la investigación. Es posible que los riesgos nunca sean completamente eliminados, pero usualmente pueden ser reducidos poniendo cuidadosa atención a procedimientos alternativos.

Cuando la investigación implica un riesgo significativo de deterioro grave, los investigadores deben proveer justificación sólida para dicho riesgo (por ejemplo, demostrando la probabilidad de beneficios para el sujeto). Cuando población vulnerable está involucrada en la investigación, debe demostrarse los justificables de su inclusión.

Los riesgos y beneficios relevantes, y los procedimientos usados, deben estar completamente ordenados en los documentos y procedimientos usados en el proceso de consentimiento informado.

 

2.2 – Discusión

CESS recomienda encarecidamente a los experimentadores realizar una reunión informativa post-experimental con los participantes, aun cuando no haya engaños involucrados. Sugerimos que esta es una buena práctica, especialmente si se realizarán muchas sesiones en una comunidad. Esta reunión deberá incluir información acerca del propósito, los resultados e implicancias del estudio.

 

2.3 – Co-investigadores y asociados en el los experimentos de campo

Cuando los experimentadores tengan co-investigadores asociados a los experimentos de campo, y se requiera que éstos tomen responsabilidades en la implementación de la intervención, los investigadores a cargo deberán proveer información acerca de la identidad de estos co-investigadores, así como la distribución de las responsabilidades de cada uno y los posibles conflictos de intereses que ellos puedan tener. Se deben realizar esfuerzos razonables para que los co-investigadores comprendan el objetivo del estudio, el diseño de investigación, las limitaciones y los costos de la investigación.

Debe ponerse particular énfasis en asegurar que aquellos co-investigadores que carezcan de conocimiento técnico o profesional comprendan toda la información técnica y no técnica relacionada con el experimento de campo.

Cuando sea posible, al inicio del proyecto debe firmarse un acuerdo entre el investigador y la organización coinvestigadora o asociada, estableciendo los roles y responsabilidades de ambas partes.

Los investigadores no deberían recibir remuneración por parte de quienes implementen los proyectos. En caso de que así sea, este hecho debe estar mencionado en todas las publicaciones que resulten de dicha colaboración.

Se debe acordar de antemano, y no depender de los resultados obtenidos, qué hallazgos y datos pueden ser usados para publicaciones y cuáles estarán disponibles para el público. En caso de que este acuerdo no sea firmado previamente, e independiente de los hallazgos, éste hecho debe indicarse en las publicaciones.